Tu cuerpo aun esta cálido, descansando sobre mi regazo, mientras espero de una u otra manera que te recuperes o expirés, perdóna mi insensibilidad, perdona el no saber qué hacer y el solo pensar en el que haré mañana. Es este miedo a la muerte que ha regido mi vida. Se pueden aceptar culpas ajenas cuando de nuestros defectos se tratan, podemos odiar al mundo cuando lo creemos culpable. Pero qué ocurre cuando no existe culpa ajena alguna, cuando por más que busques no encuentras a quien achacar la culpabilidad de tus virtudes y defectos. Entonces aprendes a aceptarlo, primero de manera roñosa y luego de forma pacifica, resignada al fin. Cuando entendemos que nadie vendrá a salvarnos y cada día que pasa debemos ser más y más independientes.
Por que nadie vendrá a salvarte, más allá de los pocos amigos que tengas, de esas personas que darían parte de sus vida por la tuya pero que no tienen ninguna forma de evitarte pasar por momentos tristes. Y los momentos tristes vendrán, por raudales conforme mas días se cuenten en tu haber, mientras más años sumes a tu existencia.
Creado exclusivamente para no ser interrumpido al escribir mis patéticos lloriqueos
sábado, 7 de octubre de 2017
lunes, 21 de agosto de 2017
Smilodon.
Quiero contarte una historia, cantarte una canción que ya conoces, que la vuelvas a rechazar por resultarte cansina, y volver a mirarte de nuevo. Sabes, no veo la forma como cortar estos días de tu ausencia, si los escribo aquí es porque tal vez espero que algún día leas esto, de nuevo, como hace unos años hiciste y no entendiste nada.
Mi camino sigue pendiente, hay limites establecidos, y la meta básica no otorga motivo para encontrar a la vida un sentido. Solo es una forma de seguir existiendo, mas no de hallar un motivo para seguir en ella. No estoy mal por ello, simplemente trato de vivir estoicamente, cuando los nexos se corten, mi razón también concluirá, es inevitable.
lunes, 15 de mayo de 2017
Yo soy el hombre de cristal.
Usemos la hipocresía para mantenernos cuerdos, seamos siniestros y frescos. Que no nos importen las consecuencias si podemos saciar el gusto que tenemos por dañar. Ceguemos antes de ser cegados y no nos quedemos con congoja alguna.
Yo soy el hombre de cristal, el del otro lado del espejo, el que puede estar bien sin importar que pase.
Yo espero algo más que un "farewell", más que una canción desesperada. Antes las sombras solían inspirarme a escribir y escribía para mi propia sombra. Hace mucho que dejé de hacerlo y hoy he vuelto.
Yo soy el hombre de cristal, el del otro lado del espejo, el que puede estar bien sin importar que pase.
Yo espero algo más que un "farewell", más que una canción desesperada. Antes las sombras solían inspirarme a escribir y escribía para mi propia sombra. Hace mucho que dejé de hacerlo y hoy he vuelto.
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