Usemos la hipocresía para mantenernos cuerdos, seamos siniestros y frescos. Que no nos importen las consecuencias si podemos saciar el gusto que tenemos por dañar. Ceguemos antes de ser cegados y no nos quedemos con congoja alguna.
Yo soy el hombre de cristal, el del otro lado del espejo, el que puede estar bien sin importar que pase.
Yo espero algo más que un "farewell", más que una canción desesperada. Antes las sombras solían inspirarme a escribir y escribía para mi propia sombra. Hace mucho que dejé de hacerlo y hoy he vuelto.
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