viernes, 30 de septiembre de 2022

Lo que el coronavirus aun no se lleva

No entiendo a toda esta gente perdida, tratando de darnos esperanza estamos cayendo en el miedo y todo este aislamiento para estas personas que siempre hemos estado solas por alguna razón nos resulta nuevo.

Hoy ví un video, que me pareció, al inicio, patético. Luego, analizándolo y hasta empatizando...demasiado coincidente.
Qué es lo que hace que una persona se obsesione con otra? la fealdad? la necesidad de pertenecer a la vida de esa otra? es de nuevo la fealdad?

sábado, 7 de octubre de 2017

tú tambien (no) morirás

Tu cuerpo aun esta cálido, descansando sobre mi regazo, mientras espero de una u otra manera que te recuperes o expirés, perdóna mi insensibilidad, perdona el no saber qué hacer y el solo pensar en el que haré mañana. Es este miedo a la muerte que ha regido mi vida. Se pueden aceptar culpas ajenas cuando de nuestros defectos se tratan, podemos odiar al mundo cuando lo creemos culpable. Pero qué ocurre cuando no existe culpa ajena alguna, cuando por más que busques no encuentras a quien achacar la culpabilidad de tus virtudes y defectos. Entonces aprendes a aceptarlo, primero de manera roñosa y luego de forma pacifica, resignada al fin. Cuando entendemos que nadie vendrá a salvarnos y cada día que pasa debemos ser más y más independientes.
Por que nadie vendrá a salvarte, más allá de los pocos amigos que tengas, de esas personas que darían parte de sus vida por la tuya pero que no tienen ninguna forma de evitarte pasar por momentos tristes. Y los momentos tristes vendrán, por raudales conforme mas días se cuenten en tu haber, mientras más años sumes a tu existencia.

lunes, 21 de agosto de 2017

Smilodon.

Quiero contarte una historia, cantarte una canción que ya conoces, que la vuelvas a rechazar por resultarte cansina, y volver a mirarte de nuevo. Sabes, no veo la forma como cortar estos días de tu ausencia, si los escribo aquí es porque tal vez espero que algún día leas esto, de nuevo, como hace unos años hiciste y no entendiste nada. 

Mi camino sigue pendiente, hay limites establecidos, y la meta básica no otorga motivo para encontrar a la vida un sentido. Solo es una forma de seguir existiendo, mas no de hallar un motivo para seguir en ella. No estoy mal por ello, simplemente trato de vivir estoicamente, cuando los nexos se corten, mi razón también concluirá, es inevitable.

lunes, 15 de mayo de 2017

Yo soy el hombre de cristal.

Usemos la hipocresía para mantenernos cuerdos, seamos siniestros y frescos. Que no nos importen las consecuencias si podemos saciar el gusto que tenemos por dañar. Ceguemos antes de ser cegados y no nos quedemos con congoja alguna.
Yo soy el hombre de cristal, el del otro lado del espejo, el que puede estar bien sin importar que pase.
Yo espero algo más que un "farewell", más que una canción desesperada. Antes las sombras solían inspirarme a escribir y escribía para mi propia sombra. Hace mucho que dejé de hacerlo y hoy he vuelto.

lunes, 4 de enero de 2016

Sitio de Leningrado

La mañana del 22 de junio de 1941 había iniciado, con más ruido en los pequeños poblados de la frontera de la URSS, miles de panzers avanzaban a campo abierto a gran velocidad, acompañados por divisiones de infantería con sus uniformes verde petróleo.
Yo también estaba ahí, a bordo de un Sdkfz avanzando por la estepa rusa con el sol del verano al lado de los miembros del Estado Mayor, el Generalfeldmarschall Ritter Von Leeb, a lo lejos se escuchaban explosiones, los stuka de la Luftwaffe lanzando su mortal carga una y otra vez sobre ciudad tras ciudad, dándonos la idea de que toda la campaña sería como este inicio, llena de victorias.

Y día tras día, sobre un mapa del extenso territorio soviético, se llevaban a cabo los juegos, planes en los planes de los planes, el kriegspiegel, aquello enardecía mi belicismo hasta grados insospechados, pronto llegamos a cruzar el Dnieper, en la madrugada. Día tras día, ciudades aplastadas sin mayor resistencia llegaron a acostumbrarme a ver restos de las torres de los tanques rusos desperdigados por el la carretera mientras caminaba a cubierto. Los soldados por las noches jugaban a las cartas, hay que decirlo, estábamos acostumbrados ya al sonido de la artillería. Todo esto parecía de nunca acaba hasta que llegamos a Leningrado.

Hasta ese día mis cavilaciones no habían traspasado los dilemas morales, no me había detenido a entrever el tamaño del daño que le puede hacer la indiferencia al alma humana, la ciudad fue rodeada por los nuestros y del alto mando llegó la orden, sería sitiada, como en la edad media, condenando a los habitantes a morir de hambre o rendirse. Los expertos analistas, esos que se sientan en pulidas mesas y tienen gustos egocéntricos como buenos vinos y se enojan si su traje tienen manchado un botón pero que jamás son alcanzados por la miseria que sus ideas causan, auguraban que Leningrado se rendiría en tres meses, que equivocados estaban, aquella pronta rendición tardó dos años y medio. 


Recuerdo el primer día, la ciudad viva iluminada en el atardecer por las luces de los hogares, de gente que llena de temor por la incertidumbre de este teatro no se detenía, pues tenían hijos que criar y días que vivir, como extrañaba los verdaderos días que se podían vivir. Lo primero en irse fue el suministro eléctrico, entonces todo se hizo silencioso, las personas buscaron cobijo en sus viviendas esperando que fuese suficiente para protegerse. Pero no lo fue.

El sentido de todo lo repugnante nos rebasaba la garganta, la ciudad soportaba, sumida en la mas absoluta tiniebla iluminada por las explosiones de la artillería, pero seguían en pie. Pasaron meses y nada detenía esta depravación, a nadie parecía importarle que los límites de la moralidad habían sido transgredidos ya

viernes, 27 de noviembre de 2015

Los últimos días de Pompeya....y Pompeyo

For I know this is harder for you, 
For love has let you down 
yeah come, Not you not alone 
The road ahead is lined with broken dreams, So walk, walk on by, 
And I failed to give you everything you need, 
For the fears, behind your eyes 
Bueno, dime que esto no fue por nada 




Sabía que no lo podía hacer, entonces me inventé una historia. 
Y funcionó, de modo apacible, con esa apacibilidad con la que se creen las mentiras más ingeniosas, sin sospechas y sin preguntas.
Y en aquella historia la quise, con todo su brillo y sus aroma, corriendo alrededor de mi, sólo para mi y sólo por mi. 



lunes, 9 de noviembre de 2015

Memoria de Gorrión



Escrito a la sombra de un abedul, mientras un pecoso ruso construye una balalaika cantando una canción de su infancia.

Parte Primera:

                                                  POR AQUÍ PASÓ EL MUNDO


...."La miró con sus ojos de gorrión encendidos, cómo solo una criatura tan ínfima sabiéndose dueña del sentimiento más grande puede mirar. La niña lo entendió en silencio y le devolvió la mirada con una sonrisa segura, que ni el tiempo podría borrar.
Ella volvió los ojos hacia el camino, la puerta de la estación quedaba en la siguiente esquina.
Aquella silueta se perdió entre tanta gente que esperaba abordar el tren, pasaron varios momentos, el gorrión se mantuvo expectante, hasta que el silbido de la locomotora lo aturdió. No sabía qué era una locomotora, ni a donde iba ese gran objeto metálico vomitando humo, pero sabía que algo estaba perdiendo, algo de voz cálida, de manos suaves y de una mirada, que aunque no decia nada, te hacía creer en el "para siempre".
                           
                                                                                                    Y DECIDIÓ BUSCARLA...